La agricultura regenerativa gana impulso en el sector cafetero de Vietnam
La agricultura regenerativa está ganando impulso en todo el sector cafetero de Vietnam, mientras agricultores, organismos gubernamentales, exportadores y empresas internacionales buscan métodos de producción más resilientes. La transición está impulsada por unas condiciones meteorológicas cada vez menos previsibles, el deterioro de la salud del suelo, la creciente presión sobre los recursos hídricos y unas mayores expectativas de los compradores en materia de emisiones, deforestación y trazabilidad.
En lugar de centrarse exclusivamente en el rendimiento a corto plazo, el cultivo regenerativo del café busca restaurar las funciones del suelo, utilizar los insumos agrícolas de manera más eficiente, proteger el agua y aumentar la biodiversidad. Entre las prácticas habituales se encuentran el acolchado, el compostaje, la agrosilvicultura, los cultivos intercalados, la fertilización equilibrada, el manejo integrado de plagas y la renovación de cafetos envejecidos.
Los agricultores de las Tierras Altas Centrales adoptan nuevos métodos de producción
Las Tierras Altas Centrales de Vietnam, la principal región productora de café del país, se han convertido en el centro de esta transición. Los agricultores de Đắk Lắk, Lâm Đồng, Gia Lai y las zonas circundantes están probando sistemas de producción que combinan el café con árboles de sombra, cultivos frutales, pimienta o macadamia.
Estos sistemas pueden generar ingresos adicionales y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del café como único cultivo. La cobertura arbórea también puede ayudar a proteger el suelo de la luz solar directa, reducir la pérdida de humedad y crear un entorno más estable alrededor de los cafetos durante los periodos de calor extremo.
Un programa de resiliencia climática aplicado entre 2024 y 2026 capacitó a 5.575 pequeños agricultores mediante 225 escuelas de campo para agricultores. La iniciativa también realizó miles de visitas de asesoramiento a fincas, formó a instructores locales y estableció 15 fincas demostrativas donde los productores pudieron observar nuevas prácticas en condiciones locales.
La gestión del suelo y del agua recibe mayor atención
La degradación del suelo se ha convertido en una preocupación importante en las zonas cafeteras donde la producción intensiva ha dependido considerablemente de fertilizantes minerales, herbicidas y riegos repetidos. Los programas de agricultura regenerativa están animando a los agricultores a analizar las condiciones del suelo antes de decidir la cantidad de fertilizante que deben aplicar.
El programa vietnamita de cultivo de café climáticamente inteligente ha desarrollado modelos demostrativos que incluyen el monocultivo de café y el cultivo intercalado con productos como durián y pimienta. Durante la temporada 2024–2025, se examinaron más de 200 muestras de suelo mediante aproximadamente 2.300 indicadores agrícolas y se encuestó a cerca de 500 hogares agrícolas.
El programa promueve la fertilización equilibrada, los insumos orgánicos y microbianos, el riego científico, el manejo integrado de plagas y la renovación de plantaciones envejecidas. Las primeras observaciones de campo indican que los agricultores pueden reducir el uso innecesario de fertilizantes y agua cuando las decisiones se basan en análisis del suelo y en las necesidades reales de los cultivos.
La agrosilvicultura conecta la producción de café con la protección forestal
La agrosilvicultura está adquiriendo especial importancia porque Vietnam necesita aumentar la resiliencia de su producción cafetera sin fomentar la expansión agrícola hacia los bosques naturales. Una iniciativa de 102 millones de dólares, puesta en marcha en 2026, apoya la agrosilvicultura climáticamente inteligente, los medios de vida rurales y la protección forestal en las principales provincias de las Tierras Altas Centrales.
El programa conecta la producción agrícola sostenible con el desarrollo de cadenas de suministro libres de deforestación. Este enfoque resulta cada vez más relevante para los compradores europeos que necesitan pruebas de que el café importado no está relacionado con la conversión de bosques.
Para los exportadores, los límites de las fincas y los registros de producción deben permanecer vinculados a cada lote de café. Las prácticas regenerativas no pueden sustituir la trazabilidad, pero sí pueden reforzar un sistema de abastecimiento más amplio que combine el uso responsable de la tierra, los datos de las fincas y controles verificables de la cadena de suministro.
La agricultura de bajas emisiones se convierte en una prioridad nacional
La política agrícola general de Vietnam también avanza hacia una producción con menos emisiones. El programa nacional de producción vegetal de bajas emisiones para el periodo 2025–2035 tiene como objetivo reducir al menos un 15% las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la producción agrícola respecto al nivel de referencia de 202entes de la producción agrícola respecto al nivel de referencia de 2020.
El programa contempla paquetes técnicos para los principales cultivos, proyectos demostrativos en las provincias productoras y sistemas de medición, información y verificación. Aunque la aplicación variará según el cultivo y la región, se espera que el sector cafetero se beneficie de una mayor atención a los insumos orgánicos, la fertilización eficiente, el seguimiento digital del suelo y la cooperación dentro de la cadena de valor.
Esta orientación política puede hacer que el desempeño medioambiental sea más medible. A los exportadores y las cooperativas se les puede exigir cada vez más que demuestren no solo dónde se produjo el café, sino también cómo se gestionaron el agua, los fertilizantes, el suelo y las emisiones a nivel de finca.
Los programas internacionales de café amplían su apoyo
Las grandes empresas cafeteras también están ampliando sus programas de agricultura regenerativa en Vietnam y otros países productores. Nescafé informó que el 53% de su suministro mundial de café verde en 2025 procedía de agricultores que adoptaban prácticas regenerativas, frente al 32% del año anterior.
Vietnam es uno de los principales orígenes de abastecimiento de la empresa y ha participado en la capacitación de agricultores, el intercambio digital de conocimientos y la distribución de plantas de café mejoradas. Los programas internacionales suelen centrarse en prácticas como la fertilización optimizada, el acolchado, la agrosilvicultura, los cultivos intercalados y la sustitución de árboles viejos por variedades más productivas y resistentes al clima.
La creciente participación de compradores privados es importante porque los agricultores suelen necesitar orientación técnica y un acceso fiable al mercado durante la transición. Cambiar un sistema de producción consolidado implica costes y riesgos, y es posible que los beneficios no aparezcan durante la primera temporada.
La agricultura regenerativa no es una solución automática
La expansión de la agricultura regenerativa no garantiza mejoras inmediatas en todas las fincas. La combinación adecuada de sombra, cultivos intercalados, fertilización y gestión del agua depende de la altitud, el suelo, las precipitaciones, la variedad de café y los objetivos comerciales del agricultor.
Un sistema de cultivos intercalados mal diseñado puede generar competencia por el agua o los nutrientes, mientras que un exceso de sombra puede afectar a la productividad del café. Por ello, los agricultores necesitan asesoramiento específico para cada ubicación, en lugar de un único modelo estándar aplicado a todas las zonas productoras.
La medición también continúa siendo un desafío. Las afirmaciones relacionadas con la reducción de carbono, la biodiversidad o la restauración del suelo requieren datos de referencia fiables y un seguimiento constante. Los compradores deben distinguir entre las fincas que han comenzado a adoptar prácticas individuales y las cadenas de suministro capaces de documentar resultados medioambientales medibles.
Los compradores internacionales miran más allá de las certificaciones
Las prácticas regenerativas están convirtiéndose en parte de una evaluación comercial más amplia que incluye la calidad del producto, la trazabilidad, la legalidad y la fiabilidad de los envíos. Los compradores europeos e internacionales quieren cada vez más que la información de las fincas permanezca vinculada a los registros de procesamiento y a los lotes de exportación.
Por ello, los proveedores deben integrar los datos a nivel de finca con unos procedimientos estructurados de calidad y cumplimiento. La información sobre humedad, defectos, procesamiento, origen y prácticas de producción debe mantenerse coherente desde la finca o cooperativa hasta la documentación final de exportación.
La transición también crea una oportunidad para que cada una de las regiones productoras de café de Vietnam desarrolle perfiles medioambientales y productivos más claros. Los compradores pueden comparar cada vez más las regiones no solo por el sabor y el tipo de café, sino también por la eficiencia hídrica, la adopción de la agrosilvicultura y la transparencia de la cadena de suministro.
Es poco probable que la agricultura regenerativa sustituya inmediatamente la producción convencional en todo Vietnam. Sin embargo, su expansión demuestra que el sector está pasando de proyectos aislados de sostenibilidad a programas más amplios a nivel de finca, paisaje y actividad comercial. Los exportadores que conecten mejores prácticas agrícolas con una trazabilidad fiable y unos procedimientos de exportación estructurados estarán mejor posicionados para cumplir los requisitos cambiantes del mercado.
Los compradores internacionales que busquen café vietnamita con especificaciones definidas, información de origen y apoyo a la trazabilidad pueden enviar una consulta mayorista basada en el producto, el volumen, el destino y sus requisitos de cumplimiento.